Héctor Abad y su Tratado de culinaria para mujeres tristes
No es bueno que acaricies, pasiva, tu desdicha. La tristeza constipa. Busca el purgante de las lágrimas, no huyas del sudor, tras el ayuno, prueba mis recetas.
Héctor Abad Faciolince
El "Tratado de culinaria para mujeres tristes" fue un regalo muy preciado que me hizo el autor. Héctor Abad, escritor colombiano, deja en cada página de este libro una dosis de simpática ironía que arranca sonrisas a la mujer más triste, a la más enfadada, e incluso a la más seria.
El día que lo conocí, buscábamos una entrevista que no estaba con ánimo de conceder, así que no hubo preguntas. Ni sobre literatura, ni sobre periodismo. Temas de su total comprensión y manejo, por cierto. Sin embargo, tuvimos una auténtica conversación. Ese mismo día me di cuenta de que era también un especialista en las mujeres (aunque esto suene mal, por favor no piensen nada raro). Y cómo no va a ser capaz de llegar a lo más profundo del alma femenina si, como él dice, ha tenido seis madres (además de su progenitora, cuenta como tales a sus cinco hermanas).
Seis madres le enseñaron, seguramente sin proponérselo, a preocuparse por nuestros sentimientos, alegrías, desdichas y pesares. Por eso escribe como auténtico conocedor de lo que más nos preocupa. Eso sí, ha de quedar claro que el libro no es sólo para las tristes ni sólo para las mujeres. Las cosas que Héctor Abad dice bien pueden ayudar y enseñar mucho a los hombres, si es que tienen interés en comprendernos un poco.
