¡Has vuelto!!!!!
Estaba a punto de ponerte un mensaje en el Facebook para pedirte que regresaras. Te hemos extrañado tanto. Cada día, cada noche, estabas en nuestro pensamiento. ¿Quién iba a darte lo que te gusta? ¿Quién iba a saber que te encantaba bailar antes de recibir tu trocito de pan? ¿Quién te tenía para acariciar tu pelo de plata? ¿Cómo ibas a explicar que tu comida era especial para la tercera edad porque te acababan de operar?
Los letreros no habían dado resultado. Nadie había llamado para decir siquiera si te habían visto. No habías dejado rastro. Y los días sin ti han sido demasiado largos...
Pero hoy temprano has regresado con tu familia. Y qué felices nos has hecho. Más todavía cuando la señora que te acompañaba ha explicado que sólo se ha limitado a sacarte a pasear, dejarte caminar y seguirte. Has avanzado y te has detenido en la puerta de tu casa. Sólo allí, ella se ha atrevido a tocar la puerta. Y vaya sorpresa!!!!! Estabas tú, Lucky del alma. No te vuelvas a ir nunca, por favor.
