Carta para Adelí
Trocito de cielo:
Anoche soñé contigo. En mis sueños eras una niña grande a la que casi yo no podía cargar, pero con esfuerzo lograba tenerte entre mis brazos. Te preguntaba, como hago siempre, quién soy yo. Y no te imaginas la tristeza que se apoderaba de mi corazón cuando me decías con absoluta claridad: ERES CHÍ-O. Sentía un dolor inmenso en el alma y te pedía que nunca me dejaras de llamar SOA. Yo soy tu Soa, pequeña, y sólo tu vocecita puede hacer vibrar mi corazón de alegría cuando pronuncias así mi nombre.
Aún recuerdo el día en que te conocí. Eras la bebé más hermosa del mundo. Tenías sólo siete meses, pero sabías cómo pedirme las cosas. Apenas me viste, era la primera vez, pusiste tus manitas sobre mi collar de perlas. Tu mami te dijo: Adelí, no hagas eso que me vas a dejar endeudada. Y yo aseguré que podías jugar todo lo que quisieras siempre que no te hicieras daño.
Esa vez no quise separarme de ti. Estabas de visita en Trujillo y tu Soa no vivía allí, sino en otra ciudad lejana y triste. Más triste aún cuando al volver no te tendría a ti.
Quiero que sepas que nadie como tú ha llenado la casa de alegría. Nadie como tú pronuncia nuestros nombres. Cuando me llamas Soa, siento que me estás diciendo lo más bonito del mundo. Y sé que lo mismo sentimos todos.
Te amamos, pequeñita, y te damos las gracias por la felicidad que has traido a este mundo.
Besos de,
Tu Soa

Anónimo dijo
Unas palabras construidas con tanto amor sólo pueden dar como resultado una hermosa carta como la que has escrito. Tu mejor texto, sin duda. Deseo con el alma que tu pequeña Adelí nunca crezca. Que nunca deje de llamarte Soa. Que, como Peter Pan, permanezca en la edad eterna de los niños. Para que te haga feliz. Para que seas feliz. Para que siempre sonrías. Para que de tu corazón sólo fluyan cosas buenas. Por ti. Por los tuyos. Porque vales tanto...
8 Julio 2011 | 02:51 PM