Mi cinéfilo del alma...
La vida en familia está llena de sorpresas.
Mi último hijo y yo hemos estado siempre unidos por el cine. Desde pequeño, se sentaba a mi lado a ver las películas que yo elegía. Era maravilloso verlo repetir escenas de El Señor de los Anillos (es un gran imitador de Gollum), La Terminal, o de Corre, Lola, Corre...
Viendo películas, mis hijos y yo hemos pasado momentos más que fascinantes. Sin embargo, hoy he sentido la necesidad de confesar que Juan Pablo me ha superado. Tiene sólo 11 años y ya cuenta entre sus películas favoritas a Mr. Holland´s Opus.
Esta película no la he visto completa. Recuerdo que allá por el año 2000, uno de mis grandes amigos estaba mirando las mejores escenas, las que más enseñaban. Le pregunté qué película era y me contestó: Mr Holland´s Opus.
Pasaron 7 años y nuevamente el título salió en una interesante conversación entre profesores de Factor Humano de prestigiosas instituciones. Mi ignorancia sobre la película seguía.
Un buen día del 2010 encontré que en la tele la iban a pasar. No quise despreciar la oportunidad y me puse a verla con Juan Pablo. No recuerdo si me quedé dormida o tuve que hacer algo "más importante". La cosa es que nunca terminé de ver Mr. Holland´s Opus. Hasta ahora no consigo sentarme para verla de principio a fin, pero Juan Pablo ya la vio unas tres veces. La sigue disfrutando, le encanta la historia, aprende qué es lo valioso en la vida, según me comenta.
Lo que no me había dicho es que estaba entre sus películas favoritas. Esto lo he descubierto por mis propios medios. Y aquí está la razón que hoy me hace suspirar: mi niño de 11 años tiene una sensibilidad especial. Si le gusta esta película, yo me rindo a sus pies.
