DOS
Hace días que no escribo para el blog. Octubre se está portando bien. Hay bastante qué hacer y eso me gusta.
También hay mucho que disfrutar y seguir agradeciendo a la vida. Se acercan mis 40 y les doy la bienvenida. Las razones no se pueden enumerar, pues me sobran y no terminaría nunca. Llego hasta aquí con la dignidad de la mujer que no se siente mal por "madurar". Los años no me han hecho más sabia, pero sí puedo asegurar que todavía tengo la capacidad para encontrar a Dios en algunos detalles.
En este post voy a mencionar a dos de esos detalles, con nombres y apellidos completos. Son dos, ingenieros industriales (lo que siempre quise ser). Ingenieros de la Universidad San Marcos, la UNMSM, la primera Universidad fundada por los españoles en América. Dos personas extraordinarias a las que admiro por su capacidad de análisis global de los temas más importantes para una empresa. Dos jóvenes que llenan mis días de risas y grandes aprendizajes. Dos muchachitos que conozco hace poco más de medio año.
Tengo el privilegio de observar su trabajo cada día. ¡Qué bien lo hacen! Cada uno a lo suyo. Pero mientras están en lo suyo, me llenan de vida con recuerdos del Chavo del Ocho, Lucas Tañeda, Chaparrón Bonaparte... Son minutos diarios, en los que me hablan de lo que no supe nunca sobre los Supercampeones, Dragon Ball o Candy.
Los demás casi no los ven. Ni a ellos ni al valioso trabajo que hacen. A veces me preguntan si son novios. Me río y digo que no, que cada uno tiene su enamorado y su enamorada.
¿Quién soy yo para ellos? No me toca a mí decirlo. Pero Jorge Omar Ramos Ancaya y Milagros Mercedes Montes Mogollón son para mí las gotas de juventud en cada mañana, el apoyo perfecto (Dios mío, qué ideas tan buenas tienen!!!), los compañeros de viaje en cada nuevo reto. Jorge me sugirió ayer: por qué no escribes sobre tu mamá?. Mili estuvo de acuerdo.
Pues no, chicos, hoy quise escribir sobre ustedes. Cuando escriba sobre mi mamá, ella y los que me conocen sabrán que ustedes tuvieron la idea. Gracias por estar en el mismo lugar que yo y por hacerme comprender con cada palabra que todo sucede siempre "por algo" y "en el momento preciso". Nos vemos el lunes...
