O sea...
O sea que estás casada con un hombre irresistible. Pobre de ti, tan mayorcita y con hijos. Mientras los cuidas (a tu irresistible incluido), él se dedica a ser un hombre de prestigio y hasta un amante latino. Vaya, por Dios, por qué no elegiste algo más sencillito.
Llega a la casa a decirte cuántas mueren por él en la calle. En el trabajo!!! No le haces caso y ha ido a contarle a tu hijita que la compañera de oficina le ha pedido "el favor" y que hasta le ha preguntado si tú no tendrás problema??? ¿No pudiste conseguir un marido más normalito? Un poquito menos guapo tal vez habría sido menos problema. No sé qué decirte. A lo mejor debes hacer caso a esa amiga que te ha aconsejado que te mires al espejo, que revises tus fotos y que ella misma te puede decir quién de los dos (tú o tu marido) tiene más posibilidades de salir a encantar. Date cuenta, él solo habla bien pues es fácil descubrir que ni siquiera piensa. Pero unos kilitos menos, un color más bronceado, una cara más proporcionada, hasta yo agradecería ver a tu lado.
Espera, espera, no hace más que exigirte el divorcio a gritos??? Encima eso!!! Y recién ahora me lo cuentas??? Intentaré no escandalizarme, ok? Pero vamos por partes: el príncipe aristócrata con el que te casaste, después de que te rogó y suplicó que le dieras chance, ahora quiere el divorcio??? Y no es de ahora? Es desde que te casaste?? Pero dónde has vivido, mujer?? Reacciona. Tú mejor que nadie sabe que te casaste para toda la vida. No lo querías, pero no importó. Te condenaste por pensar demasiado. Muy bien, de acuerdo, pero por qué no le das el divorcio? He visto a tus hijos llorar por los insultos que recibes, ellos mismos dicen que a la siguiente oportunidad firmes y listo.
Nada, no crees en el divorcio. Bien, de acuerdo, pero ponte a pensar si lo que tienes es un matrimonio. Todo en esta vida se resuelve si se identifica bien el problema. Harás feliz a muchos, tus hijos encabezarán la lista, el día que te des cuenta de que la decisión está en tus manos. Amenazas, gritos, insultos, humillaciones, todo eso tendrá final el día que tú lo decidas.
Y la decisión vendrá con "yapa": ya no tendrás que soportar a los racistas de su familia. Ojos azules tienen ellos y tú no, pobre niña fea y mestiza. Recuerda: ellos son de raza tan pura que por eso viven donde viven y engordan como engordan. Déjalo y te habrás liberado de más de lo que pudiste imaginar jamás.
PD. Odio decir esto, pero te advertí. Si de algo te sirve, todos te recuerdan como la chica brillante y guapa que tenía el mundo a sus pies. Te aseguro que más de uno te dirá: WELLCOME BACK!
